Vives en mis sueños,
porque siempre te he soñado.
Vives en mi mente y en mis noches solitarias.
Entre sabanas arrugadas,
ya frías, ya calientes,
abrazando la almohada,
buscando el calor de tu cuerpo.
Enlazando lo qué no hallo,
y entre mis brazos abiertos,
me desespero.
En este llanto nocturno,
mis labios
prueban las lágrimas,
que por ti voy derramando.
Tirita mi cuerpo
y mis manos se crispan
atrapando lo inexistente.
Siente mi boca besarte en la noche
y
el susurro de mi aliento en tu cuello,
pues mientras dormías,
un beso le he robado a tus labios.
Existes,
porque te imagino
como nunca nadie te ha imaginado.
Y en silencio busco tu mirada
vaga, casi inexistente.
Y siento la tristeza que la distancia me ha dejado.
¿Sabes que te pienso?
¿Sabes que te amo?
Eres sólo un sueño.
©Belinda
