Algo más que palabras


                                  A tu boca mis besos,
pétalos en flor mojados de rocío 
abriéndose mis labios para ti,
mis manos suave seda,
caricias recorriendo tu piel.

Un encuentro en penumbras, 
temblando, cerrando los ojos,
un cuerpo a cuerpo bañado con néctar,
y si esto es un sueño no quiero despertar.

Y te anhelo cada día un poco más,
voz que susurra cerca del mar,
cuan lejana estás,
espero, aguardo,
llámame y voy.
grita mi nombre y acudo.

Quiero algo más que palabras;
entre tus brazos soñar,
entre tus dedos sentir,
entre tus labios temblar.
©Belinda

Pensamientos bipolares


Nada es igual si tú no estás,

la libélula azul, no quiere volar,

se ancló en un torbellino de pasiones,

pensamientos bipolares se van cruzando,

ora te odio, ora te amo.

Bajo apariencias distintas, te mostraste ante mí,
haciéndome dudar, atormentando mi sentir,
buscando una respuesta que no hallo,

y un vacío que nada llena.

Las olas que vienen y van,
barren engaños y quimeras

y, en mi alma atormentada,

necesito incluso la mentira,

será que, se me hace larga la noche,
o tal vez que, me acostumbré tanto a ti,
que necesito tus "buenas noches", para poder dormir.


Pero si me asomo a tu Luna.

¿Qué Luna serás?

Y si me asomo a ti.

¿Qué nombre usarás?
©Belinda

Quisiera ser


Quisiera ser el tacto sutil de la sabana que cubre tu piel,
y arroparte cada noche con mi mirada, mientras tú, caes en los brazos de Morfeo.
Quisiera ser el viento en tu pelo; ese que alborota tus cabellos.
Quisiera ser la brisa; esa que acaricia tu cara, mientras, tú recorres los senderos de esta vida.
Tal vez llegué, demasiado pronto o tarde a tu vida, ya no hay lugar para mí,
besar tus labios fue un sueño,  tocar tu piel un espejismo.
Pues no hay lugar, ni momento, ni hora,
la hoguera se quemó y mis deseos arden ya,
el fuego fue apagado por las tormentas.
Vuelan las pavesas atravesando el cielo y el mar,
caen ellas; grises y amargas sobre la tierra y lo empañan todo,
y bajo el sol de este verano se hielan mis lágrimas.
Un frío invernal se posó en mi alma.
©Belinda

El amor duele


Como puñal invisible, clavado
entre costilla y costilla,
abriéndose las entrañas,
sangrando el costado,
cuerpos retorcidos de dolor,
almas buscándose entre besos perdidos.
Entre romance y beso
se va perdiendo el amor,
dando paso al odio y al deseo
lo carnal triunfa,
los sentimientos mueren.
Como hojas garabateadas
ardiendo en una hoguera encantada,
el fuego de las pasiones solitarias muere,
y si te amo, no lo recuerdas
y si me amaste, ya lo olvidaste.
©Belinda

Mi secreto



En esta noche de confesiones,
noche de silencios compartidos,
tendré cautela al abrir la puerta.

El silencio envuelve palabras,
y no quiero verdades a medias,
pero creo que llegó el momento.

Con susurro a veces,
gritado otras,
ahora que nadie me oye,
te voy a contar mi secreto,
te lo he dicho mil veces,
pero creo que no te has enterado.

Los ruidos preservan mi afonía,
el silencio enreda mis palabras,
mas no me atrevo a ilusionarme,
y siento miedo a la quimera.

Presta pues atención a mi sigilo.
¿Percibe ya tu oído mi mutismo?
Te lo ha murmurado mi mirada,
calla mi boca para que lo oigas mejor,
hablan mis latidos,
¿Di?
¿Sabes ya cuál es mi secreto?
©Belinda

Te pienso

Cuando el deseo el la pasión,
se unieron en un beso,
llegó tu nombre a mi boca.

Brasas que recorren mi cuerpo,
 si te pienso,
mariposas que arden en mi mente,
 si me faltas,
perdida entre fantasmas,
 si no te tengo.

Eres mi tormento,
 mis noches solitarias,
mis ansías, 
mi secreto,
mi dueño.


Ardiendo en llamas 
cada noche, 
mi cuerpo
se le antoja,
tu boca
tu piel
tu voz
tu tacto.

Declinan las horas,
ocasos perdidos
y
 te pienso.
© BT


Depresión




Triste
sola
hundida
espectro fantasmal
horrible ante el mundo
que
 la mira
analiza
juzga
cuestiona,
no hay lugar
nublos rojos que tiñen el alba
amaneceres grises
lavados
con lágrimas borrosas
que nadie ve.
©Belinda

¿Me dejas probar tus besos?




Cuán bella es, delicada y bonita
hasta la punta de los pies,
su piel de terciopelo, acaricia mi cuerpo,
mirada más apasionada que quieta,
lame mi cara, busca mi aliento,
su boca entreabierta,
invita al beso, y llama a la mía,
se relame golosa,
y yo,
la miro, la pruebo,
la tomo, la ocupo,
la como, la gozo,
me pierdo dentro y me siento vivo,
pues mi corazón sólo late por ella.

Verbo es su boca,
y me besa
y me mima,
vuelo hasta ella, acometo si puedo,
bebo sus besos, inicio cortejo,
respiro su aroma, aparezco en su sueño,
mas no me detengo, hurgo esa boca,
y
 beso.

Miel liquida empapa mi boca,
 me siento preso,
sus cabellos anudan mi alma, yo me desnudo,
cautivo,
mas quiero otro beso,
y despierto de día, con tormento en mi boca,
y lloro después,
anhelando sus besos.
© BT