En la soledad de mi alcoba,
pensativa, en mi cama revuelta
he repasado los días, que me diste coba,
mientras por mis auriculares
me invade la música celta.
Pero no encuentro consuelo
ni en salidas, textos o escrituras,
será que un día vi tu cielo
y tal alucinación
me indujo calenturas.
Ha llovido mucho desde entonces,
y aunque sé, que nada consigo llorando,
siguen las lágrimas surcando,
será que sólo pienso idioteces.
Y a pesar
que navegar por el pasado
es un tormento,
aún no hay navío
que amarre mi lamento.
©Belinda
