Insomnio


Noche oscura
Luna lánguida
encarcelada al lecho
vuelta de vértigo
boca arriba
o boca abajo
su tic tac enloquece
pasan las horas
minutos interminables
desgranado ideas
pensamientos dispares
ventana que filtra
aires lejanos
murmullos
ecos de otros mundos
cansancio en el cuerpo
alma volátil
sin descanso.
©Belinda

TAN SOLO POR AMOR




Conocerte y mirarte
sin llegar a tenerte

amarte en secreto
y respirar tu esencia

susurrarte en silencio
palabras prohibidas

divagar cada noche
entre tu cuerpo dormido

soñar cada ápice
de tu piel ansiada

escribir tu nombre
en diez mil poemas

cerrar los ojos
y sentir tu presencia

despertar del sueño
y seguir viviendo.
©Belinda

Corazón de patata


Ya no colecciona sonrisas
mitad quietas
mitad ficticias
ni siquiera gatos grises.

Ya no colecciona silencios
mitad gritados
mitad borrados
ni siquiera ideas sumisas.

Ya no colecciona deseos
mitad ahogados
mitad desesperados
ni siquiera palabras indecisas.

Ya no colecciona miradas
mitad furtivas
mitad opacas
ni siquiera pensamientos obscenos.

Ya no colecciona mentiras
mitad deseadas
mitad ansiadas,
tan sólo ingenuidades,
corazones rotos y,
lágrimas saladas.
©Belinda

Tan sólo para amarte


Buscarte entre la gente
pasear por tu ciudad
y caminar mil leguas más
tan sólo para verte.

Esperar en tu orilla
andar por tu acera
subirme a un tranvía
tan sólo para mirarte.

Husmear por tu mente
saber tu pensamiento
desear lo qué tú deseas
para sentir lo qué tú sientes.

Gritarle tu nombre al viento
sólo, para probar tu brisa.

Perderme por un instante
sólo, para encontrarte.

Esperarte mil días más
tan sólo para amarte.
©Belinda

Fantasma




Cierro los ojos respirando tu aroma,
buscando tu fragancia,
me pierdo en tus brazos 
tu perfume,
penetra en mi mente,
torturando mis sentidos,
embriagando mi ser,

te sueño, rodeando mi talle,
tu boca, trazando senderos,
recorriendo mi cuello, 
con besos de fuego,

a mi oído,
palabras de amor 
y  tus labios en mi pelo,
se aceleran mis latidos, 
despertando mi deseo,
busco tu mirada,
abro los ojos
y desapareces.
©Belinda

Idioteces y Soledades



En la soledad de mi alcoba,
pensativa, en mi cama revuelta
he repasado los días, que me diste coba,
mientras por mis auriculares 
me invade la música celta.

Pero no encuentro consuelo
ni en salidas, textos o escrituras,
será que un día vi tu cielo
y tal alucinación
me indujo calenturas.

Ha llovido mucho desde entonces,
y aunque sé, que nada consigo llorando,
siguen las lágrimas surcando,
será que sólo pienso idioteces.

Y a pesar
 que navegar por el pasado
 es un tormento,
aún no hay navío 
que amarre mi lamento.
©Belinda



Olvidar...





Cerró los ojos y el sonido del mar;
olas, chocando entre rocas y acantilados,
la estremecieron,
el aroma a sal marina,
invadió sus sentidos.
Ella se dejó llevar, uniendo sus latidos con el océano,
en aquel lugar volaba libre su corazón.
Ya no existían muros ni barreras;
sólo cielo para cubrirse y luna para iluminarse.
Soñando la sirena,
las olas salpicaron su piel.
Dejándolo todo, no miró atrás,
adentrándose en la espuma blanca,
sus lágrimas se fundieron con el mar.

©Belinda

Ensoñación


Sacó su rostro por la ventana
y la brisa dulce jugó con su pelo.
La suave acaricia le hizo cosquillas,
elevando su cara, cerrando los ojos,
intentando ver, la imaginó allí,
lejos de él, en otro lugar, en otra ventana,
mirando la luna, tocándose el pelo,
soñando tal vez...
¿Quizás con él?
y una estrella fugaz brilló en el cielo.
©Belinda