Libertad

 


De adoquines blancos pintó su cara

y escondiendo su luz en lo más hondo

la adornó con mascara veneciana

y apresando así a su cortesana

la envolvió en papel de plata


y brilla ella como Electra 

disfrazada de acróbata en la cuerda floja

luciendo como estrella apagada

mientras eclipsa en el alambre

al espectador circense 

que mira su llanto 

escucha su baile

y no hace nada.


Una noche el valor arma sus alas 

corre vuela huye.


En el ocaso del ámbar

en una carrera sin fin

en un bosque perdido de su mente

se duerme

de repente ve las llamas

y en el sueño, él aparece 

como diablo de faz deforme 

y su aliento de fuego

le roza el rostro 

casi la quema

y presa de pánico 

despierta.© BT


DE MAYOR QUIERO SER ASTRONAUTA

 


En el laberinto de la infancia

se perdieron los deseos

como estrellas fugaces en el cielo

y envueltas en sueños se van soplando las velas.

—Míralas ahí tumbadas como yacen

las risas en el suelo formando un eco

entre los juegos infantiles y las muñecas de trapo,

qué lastima, ya sólo queda el recuerdo de un patinete roto...

Y mientras la vida galopa, discurren insolentes;

los guiños y sonrisas de los días

mientras se alejan a paso veloz

los sueños y la locura de la juventud.

Habrá que trabajar aunque sea de friega platos

que el mañana ya está aquí aporreando la puerta

y mientras espero en la cola del paro... pienso;

y de mayor quería ser astronauta...

© BT

Besos de muerte


En aquel drama

los besos que él le daba

eran cristales

que tatuaban su piel

de remolacha.

© BT

Infiel

  


 Miró el reloj y era muy tarde

no lo esperó y se acostó

suspiró tranquila y se durmió

pues ella sabía

que los maridos fieles se van de putas

y los infieles se van de casa.

 © BT

Por el interés...




Era de casta pudiente
tierra fecunda y rostro feroz
más fea si cabe no la había.

—Te amo, le susurraba él postrado a sus pies 
mientras besaba con fulgor aquella nalga enjuta y dura.

Luego casado con ella
no sabía qué más odiaba de ella
si su piel cetrina y el caviar de su boca
o su lengua tediosa de manos gentiles
o más aún el tacto hostil de sus senos
más si cabe
su poder, dinero y su tierra fecunda
y su entrepierna gemía por piernas impías.
© BT



Las calles de mi alma



Las calles de mi alma
están transitadas
en los días más cansinos
por nubes de algodón
que se quiebran
a la espera
de escapar de un destino
en demasía ya trazado
mientras ríos de lluvia turbia
invaden con pedruscos
ojos y garganta
anclando en el pecho
el almíbar espinoso
de alguna palabra cruel
que en su día encalló.

Algún día más ameno
se te tiran al alma
cuervos que graznan
como gatos encelados
y ardes mar adentro
queriendo sin pensarlo
quemar ese velero
que en tu isla naufragó.

©B

LA MUSA Y EL POETA

¿Entre dama y caballero cuántos son
los secretos más perdidos entre los susurros
de mies y los te quiero de dos almas afines
que cuando cae la noche conversan en verso?

Si de tus labios brota un beso
que se suspende en el cielo,
añorando como ayer, un pasado
de uva, vino y miel
y mi alma al derroche cruza
la mar a brazas para sentirte...
¿Qué podría decirte mi alma
o los latidos de mi corazón al leerte?

Será que tus versos crean alucinaciones
en mi mente enamorada y como droga
de amapolas malditas, absorben -si te pienso- pensamientos y alma.

Pero a pesar de la pena que a veces inunda
los recovecos secretos de mi corazón, 
-que late escondiendo tu brisa y que me vuelve a la realidad pura y dura-
sigo debatiéndome en el ir y venir de tu senda,
leyendo tus lineas y sabiéndome tu musa
enloquezco cuando tú me admiras
y me quedo quieta y en silencio
mientras adormezco mi mente,
te observo y te amo de lejos y sé...
©B

Tiempo



Ha pasado tanto tiempo
que aún dudando, no sé si dejarte
ahí suspendido en el tiempo.

Han pasado tantos meses
y con pesar ya no me encuentro
aquí en versos o intereses
que tengan sentido con lo qué ahora estoy viviendo
en este ahora -a mi blog-.

He cambiado tanto
que ni el fulgor de un murmullo
puede tambalear mi calma.

He visto cosas horribles
personas atadas que gritaban
obscenidades a oídos sordos
cuerpos que se retorcían
pidiendo la muerte
mientras la sonda seguía
alimentando sus huesos
y el alma atrapada en el cuerpo
decrepito con aliento a podrido
seguía encerrada esperando
sin tregua su libertad.

Este trabajo me está cambiando...
©BT